
Debido a los contratiempos se llegó a la isla el 8 por la
tarde noche, durante el primer día, el 9, se visitó la base y sus sistemas de seguridad (incluso realizando durante el fin de semana un simulacro de
incendio), muy
bien administrados por la dotación de la base. El alojamiento fue relativamente
cómodo y se realizaron los preparativos para visitar las primeras experiencias
que desde el año anterior están midiendo en ocho emplazamientos diferentes de la isla,
cinco de ellos en las proximidades de la Base Española y otros tres en las proximidades de
la
base Búlgara.
En la base española se alojaron los dos miembros de la UAH además de Gonzalo Vieira
de la Universidad
de Lisboa. Por otra parte en la Base Búlgara están
dos compañeros Portugueses Antonio Correia de
la Universidad
de Evora y Alexandre Trindade de la Universidad de Lisboa. La base Española cuenta
con una ocupación muy alta, ya que están también unos compañeros Chilenos
realizando las primeras actividades de remodelación de la Base, sin embargo el orden y
la camaradería son destacables en la convivencia diaria. Lógicamente propiciado por el buen hacer de
los tres jefes de los diferentes contingentes (Fernando Jefe de la BAE y médico, Chis Jefe técnico
y Patricio inspector del grupo Chileno y ex-jefe de la base Teniente March
durante varias campañas), la profesionalidad de la mayor parte de los
integrantes es el gran valor que permite una magnífica convivencia durante
estos días.
Durante los últimos tres días se han volcado los
datos de todas las experiencias con un gran éxito, recuperando mas de 85% de los resultados esperables sin casi
ninguna eventualidad, sólo cabe destacar el intenso viento que se ha generado durante este
invierno en la zona de monte Sofía (275 m snm) que ha provocado que los vientos de
la
estación de medida asociada a nuestra mayor perforación (26 m de profundidad) se soltasen por la vibración, literalmente desatornillados como si algún ente misterioso
nos hubiese jugado una broma y la torre se inclinó sin romperse. Los sistemas
de medida siguen funcionando a pesar de percance y para el próximo invierno reforzaremos
la instalación para que no vuelva a suceder un acontecimiento como el descrito.
Otra eventualidad que ocurrió es el retraso del material que de momento no
tiene fecha prevista aunque si previsible entre el 16 y 19 de enero, cuando tienen
que entrar en la bahía varios barcos de apoyo a la reforma y transporte de
mercancías entre ellos de nuevo Las Palmas, esperemos que para entonces tengamos la
integridad de nuestro material. Sin embargo, se han podido sustituir casi todas
las experiencias por sus nuevos sensores gracias al sistema empleado que nos ha
permitido traer con nosotros parte del material de medida, el ingenio nos ha llevado
con ayuda de los técnicos de la base a realizar los soportes necesarios para
poner al día las experiencias, de tal forma que podremos terminar el 80% del
trabajo aún sin el material y con su recepción el 90 % de la previsión. Se ha
dejado para la isla Decepción la experiencia REMS ya que en su integrad
está en transito.