Excelentes preguntas de Jesús que nos llevan no sólo a plantearnos qué pensar o qué hacer sobre la máquina sintiente, sino propiamente sobre el ser humano mismo.
Y, por ir al grano, de lo que Jesús pregunta:
¿Cómo sería un test de Turing, pero con sentimientos, en vez de con operaciones intelectuales?
Exactamente como el test de Turing convencional. Un observador externo decide -en base al comportamiento de la máquina- si esta siente o no.
¿Cómo saber si una máquina -o un algoritmo repartido entre mil servidores- siente?
Esta pregunta tiene dos respuestas:
a) Como en los humanos, i.e. porque nos lo cuenta con su lenguaje o gestos.
b) Mediante una teoría científica de los sentimientos basada en el análisis del sistema -en la misma forma que decidiriamos si un robot es capaz de digerir (como es el caso del robot EcoBot del Bristol Robotics Laboratory,
http://www.brl.uwe.ac.uk/projects/ecobot/ecobot%20III/). Este enfoque nos daría, en el mismo esfuerzo, una teoría del sentimiento humano.
¿Cómo saber QUÉ sentimiento siente?
Del mismo modo, necesitamos una teoría de los qualia -
http://en.wikipedia.org/wiki/Qualia- que nos permita determinar qué siente un sistema; del mismo modo podríamos saber lo que sienten otras personas (mas allá de las extrapolaciones desde nuestros propios qualia).
¿Qué otros sentimientos, difíciles de imaginar para nosotros, podría tener?
Una teoría científica sobre los qualia no solo permitiría determinar el espectro de los sentimientos posibles, sino que nos permitiría construir sistemas que los sientan o incluso sistemas que nos los hagan sentir.
Un mundo nuevo de experiencias y placeres podría abrirse ante nosotros; con todas sus bendiciones y con todos sus riesgos.