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jueves, 29 de junio de 2006

En la sociedad actual, en la que la ganadería se desarrolla de un modo intensivo y tiene que abastecer a una población mundial en constante crecimiento, el control de las zoonosis se hace imprescindible. Recientemente, el interés general se ha centrado en la gripe aviar, pero no hay que olvidar otras enfermedades que están emergiendo con fuerza. Entre estas últimas cabría destacar la zoonosis causada por Streptococcus suis (S. suis).


El primer caso de infección de S. suis en humanos se dio a conocer en 1968 en Dinamarca. Desde entonces, un número cada vez mayor de casos han sido documentados. Los casos más recientes y llamativos son los de Chiang Mai (Tailandia), entre los años 2000 y 2002 (Wangkaew, S. et al, in press), y los de Sichuan (China), en el año 2005 (Tang, J. et al, 2006). En los casos humanos el síntoma más frecuente es la meningitis, que a menudo se complica con sordera y ataxia. Otros síntomas menos frecuentes son: endocarditis, artritis, neumonía y choque séptico seguido de un fallo general de los órganos vitales. La asociación entre la infección humana y el contacto con cerdos (bien sea mediante heridas en la piel de los manipuladores o por ingestión de productos contaminados) ha quedado establecida desde el descubrimiento de esta enfermedad en el hombre. En los casos de Sichuan (China) existen evidencias de que la cepa causante es epidemiológicamente distinta de otras cepas de S. suis.

La enfermedad en animales.

 

Las infecciones causadas por S. suis se consideran como el mayor problema a nivel mundial de la industria porcina. Pero además, esta bacteria ha sido aislada de cultivos puros o mixtos provenientes de perros, gatos, caballos, jabalís, rumiantes y aves. En cerdos, por razones desconocidas aún, los individuos adultos no suelen mostrar signos clínicos de la afección, sin embargo, dichos individuos son portadores asintomáticos de la enfermedad a través de los conductos nasofaríngeos. Los pequeños gorrinos se infectan tras el temprano contacto con las hembras portadoras, pero éstas, no son las únicas fuentes causantes de la infección; otros orígenes de la propagación pueden ser la contaminación del ambiente (granjas), del personal o de los materiales empleados. Los vectores de S. suis también juegan un papel importante en la transmisión de la enfermedad; un claro ejemplo lo constituyen las moscas, que pueden ser causa de contaminación durante un periodo de 5 días y además pueden migrar entre granjas. Las manifestaciones de la enfermedad se advierten generalmente entre las 6 y las 10 semanas de vida. El hábitat natural de S. suis en cerdos es el tracto respiratorio, especialmente las cavidades nasales y las anginas, además de los tractos alimentarios y genitales. Los síntomas de  la enfermedad en cerdos incluyen artritis, meningitis, neumonía, septicemia, endocarditis y muerte súbita.

 

Aspectos generales del microorganismo.

 

Streptococcus suis (S. suis) es una bacteria Gram-positiva, anaerobia facultativa y de apariencia cocoide. Se encuentra generalmente como un organismo individual, formando parejas de individuos o incluso componiendo pequeñas cadena. Su clasificación serológica se basa en la presencia de epítopos específicos en su cápsula de polisacáridos. De este modo se han descrito 35 serotipos diferentes, de entre los cuales el serotipo 2 es el más frecuentemente asociado a la patogenicidad. Sin embargo, no todos los aislados del serotipo 2 son patogénicos y, además, la virulencia varia entre aislados del mismo serotipo. Se han identificado una serie de probables factores de virulencia; entre ellos destacan el factor extracelular, una proteína liberadora de murimidasa, una proteína de la pared celular, una proteína de unión de inmunoglobulinas, el ácido siálico y la hemolisina.

 

Necesidad de medidas preventivas e investigación.

 

Los mecanismos de patogenicidad de S. suis continúan siendo inciertos. A esto se le añade el hecho de que, por el momento, no existen vacunas para cerdos y se desconoce la seguridad y eficacia de las autovacunas que se emplean en la actualidad. Teniendo en cuenta que no existe inmunoprofiláxis, el control de las infecciones de S. suis depende casi exclusivamente del uso de antimicrobianos. Además, al hecho de que la infección de S. suis constituye el mayor problema económico y veterinario de la industria porcina, hay que añadir el cada vez mayor número de brotes infecciosos en humanos. Todo esto hace urgente un mayor esfuerzo en la optimización y regularización de la manipulación de los animales en este sector de la industria; pero además, se requiere un mayor interés en la investigación que tenga como finalidad un mejor conocimiento de esta infección así como la obtención de vacunas y medicamentos eficaces en su control.

 

 

Elsa Arias Barrau

 

Servicio de Inmunología

Centro Nacional de Microbiología

Instituto de Salud Carlos III

  

 

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