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Los centros de excelencia y las setas

Enviado el lunes, 12 de mayo de 2008 12:46

Ante la actual avalancha de centros de excelencia en cada pueblo, debemos exigir a sus responsables la excelencia prometida. Pero es muy improbable que consigamos a la vez el número y la excelencia.
En este tiempo de impulso a la investigación, promovido por una conjunción astral de crisis del ladrillo y gobierno interesado por el tema, creo que es prudente sopesar una tendencia que ya nos ha dado malos resultados en el  pasado.

Me refiero a nuestra excepcional tradición de "una universidad en mi pueblo", sin cambiar nada más.  Es interesante estimar el éxito que ha tenido dicha proliferación pasada. Si bien tenemos ahora muchas universidades, en el panorama internacional dichas universidades no cuentan para nada[1,2]. Siguen contando, pues, las que contaban. Con un detalle añadido: si bien cabía la esperanza de que las nuevas universidades supusiesen una bocanada de aire fresco en cuanto a funcionamiento (modos de impartir docencia, consideración de la investigación, contratación moderna), el resultado ha sido cuando menos decepcionante. Quizá por que el entorno, quizá por la normativa con nuestro maravilloso sistema de gestión asamblearia de la universidad, o quizá porque sus integrantes han aprendido modos y maneras en las universidades preexistentes, el resultado es que estas nuevas universidades no difieren en lo substancial de sus hermanas más antiguas.

Y resulta curioso que ni siquiera queramos aprender de lo que ha funcionado en el pasado. Una de las universidades que me es más familiar está consistentemente en el primer puesto de las españolas: la Universidad Autónoma de Madrid. Antes de escuchar la complaciente alabanza de sus
integrantes, hay que destacar que ese primer puesto es a nivel internacional un puesto prácticamente irrelevante, cabeza del ratón o cola de león según el optimismo de cada uno. Y sin embargo si nos vamos a la historia de dicha universidad[3] las razones de su actual situación de alto nivel relativo están enraizadas en su fundación: se encomendó en varias areas a reconocidos expertos que escogiesen al personal correspondiente, y esas personas pusieron todo su prestigio en el candelero (nada de estar "de paso") y en contratación, nada de funcionarios, contratos otorgados por méritos. Como es posible que no pudiese ser de otro modo, el sistema volvió con el tiempo al modo de funcionar de su entorno, pero con la ventaja de una inyección de personal que hubiese sido imposible de obtener por otros medios. Lamentablemente, desde entonces, parece haberse dormido en sus laureles, y su modo de funcionamiento es indistinguible del resto de universidades españolas.

Pues bien, desde muchos puntos de vista, la actual proliferación de centros de excelencia en todo nuestro país recuerda la profileración pasada de universidades, tal setas tras la lluvia. Y mucho me temo, que dada la ausencia actual de cultura de evaluación (mi optimismo me permite imaginar que esto cambie en el futuro), veo que podemos tirar grandes cantidades de dinero que grandes (o pequeños) capos de nuestra investigación demasiado feudal van a derrochar para conseguir hacer lo mismo que hacían antes. Por supuesto, la única manera de hacer funcionar un centro de
excelencia es contratar a un gestor con una excepcional visión de futuro y darle la responsabilidad y los medios para crear dicho centro. Pero la evaluación tras los cinco años (por ejemplo) debería ser de un nivel de exigencia en proporción a los medios que se han dado.

Me acuerdo de una discusión en EE.UU. entre el responsable de un departamento y sus investigadores. El responsable comentó que el se ocuparía de que los investigadores tuviesen el dinero necesario, sin preguntas. Pero a cambio, tenían que tener portadas de Science y Nature. Tengo que decir que unos años después dicho departamento tenía 7 o 8 artículos publicados en dichas revistas (aunque no portadas), así que el resultado fue positivo. No espero menos de nuestros centros de excelencia. Pero, ¿esperan ellos lo mismo?

[1] Academic ranking of world universities,
[2] Times higher supplement University ranking
[3] "CINCEL, MARTILLO Y PIEDRA HISTORIA DE CIENCIA EN ESPAÑA", de J.L. Sanchez-Ron

Juan de la Figuera
vicepresidente de la Asociación para el Avance de la Ciencia y la Tecnología en España

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Comentarios

# re: Los centros de excelencia y las setas

12/05/2008 13:01 por LUIS TOLDRÁ
NO PUEDO ESTAR MÁS DE ACUERDO. ALGUIEN DEBERÍA EVITAR EL DEROCHE Y LA ARRONGACIA, POR SEPARADO, INTOLERABLES JUNTOS REPUGNANTES

# re: Los centros de excelencia y las setas

12/05/2008 13:56 por Mark
por otra parte, tampoco podemos llamar los nuevos centros "centros de mediocridad" ya de antelación, no?

# re: Los centros de excelencia y las setas

12/05/2008 14:37 por Luis F. Rull
Juan me da la impresión de que si a algunas Universidades españolas se les "espurgara" subirían bastante en los rankings. Me explico: Si en la Autónoma de Madrid me dejaran elegir los Departamentos, y tengo bastante claro cuales serían, estaría clasificada entre las 50 primeras. Pero lo mismo podría ocurrir con la Universidad de Sevilla. La cuestión es ¿cuanto habría que espurgar?. En definitiva, la pregunta que me llevo haciendo mucho tiempo: ¿Cual es la superficie de las islas de excelencia en las Universidades españolas en comparación con el océano de mediocridad que las rodea?.

# re: Los centros de excelencia y las setas

13/05/2008 7:20 por OJALA HAYA MAS SETAS
PUEDES PONER UN EJEMPLO DE CENTRO DE EXCELENCIA QUE SE HAYA QUEDADO EN LA MEDIOCRIDAD? EN ESPAÑA YA HAY SOLO UNOS POCOS CENTROS DE EXCELENCIA Y CREO QUE VARIOS HAN CUMPLIDO LAS EXPECTATIVAS, EN EL CAMPO DE LA BIOLOGIA MOLECULAR SE ME OCURREN EL CRG DE BARCELONA Y EL CNIO DE MADRID ... Y PIENSO QUE EN OTROS CAMPOS DE INVESTIGACION TAMBIEN HAY EJEMPLOS DE EXITO ... POR QUE NO MENCIONAS ESTO TAMBIEN? ... HABLAS POR UN LADO DE "CAPOS FEUDALES" (MALOS, SUPONGO) Y POR OTRO DE "GESTORES CON EXCEPCIONAL VISION DE FUTURO" (BUENOS, SUPONGO) ... TANTO QUE TE MIRAS EN EL ESPEJO AMERICANO, MI EXPERIENCIA ES QUE EN LOS CENTROS DE EXCELENCIA AMERICANOS COMBINAN PRECISAMENTE AMBAS COSAS: DAR MUCHO PODER A UN LIDER

# re: Los centros de excelencia y las setas

13/05/2008 12:16 por Angel Arias
Excelente comentario, que comparto. No tenemos sitio para tantas Universidades, no estamos formando adecuadamente a nuestros universitarios y, desde luego, no se está haciendo investigación verdadera en buena parte de los Centros de Investigación y Departamentos de España.

Estamos demasiado contaminados por la política de los éxitos a corto plazo, del amiguismo, de la desconsideración hacia el que vale pero no milita o no demuestra simpatía.

¿Qué hacer? Ante todo, ser mucho más serios y honestos en la detección y apoyo a los verdaderos líderes, a los competentes. Claro está que los colegas universitarios saben bien quienes son los mejores, incluso los más incapaces de entre ellos. No hay más que fijarse en el esfuerzo con que los marginan, los arrumban, les niegan el pan y la sal.

(http://amarias.blogia.com)

# re: Los centros de excelencia y las setas

14/05/2008 6:23 por Un cientfico indignado
Somos un país de paletos, de palurdos. Como los toreros, después de pasar hambre toda la vida, con el dinero de la primera corrida la "figura del toreo" se compra un Mercedes. Aquí hemos ido sin transición del modelo Universidad-CSIC funcionarial-franquista a pretender tener una Harvard University -¡qué menos!- en cada aldea. En Barcelona hay dos "parques científicos" que hacen prácticamente lo mismo: no intentar abordajes originales a los muchos problemas y enigmas que aún persisten en Biología, palabra en franco desuso pues ahora todo es "Biomedicina". No; hay que publicar como sea en Nature-Science-Cell, da igual si el tema es original (casi nunca suele serlo: para eso hay que gastar tiempo en prospectivas o caminos poco o nada trillados, lo que dificulta el publicar). No tenemos remedio. Uno de esos "centros de excelencia" de cuyo nombre no quiero acordarme y del que fuí partícipe de muy primera hora, ya era "excelente" más de un año antes de haber publicado el primer artículo: había que empezar a rentabilizar mediáticamente el invento y, como en la antigua "mili", el valor se le suponía. El nepotismo y la opacidad en la gestión de esos pozos sin fondo, financiados con dinero público, no lo olvidemos, es absoluto ¿Alquien recuerda el problema que tuvo el primer director del CNIO con unos dinerillos sin justificar (algo más de mil millones de pesetas)? Para su suerte (del director) y nuestra desgracia de contribuyentes la entonces ministra de Sanidad fue relevada antes de poder aclarar lo que pasó. No se ha vuelto a saber nada.
Y aunque cualquiera puede conocer lo que gana el presidente del Gobierno o cualquier presidente de CCAA, el actual ministro de Sanidad se negó a revelar el salario del último "fichaje estrella" del CNIO, presentado como si fuera un futbolista; se conoce que debía darle vergüenza hasta a él ¡Qué caros nos están saliendo los artículos en revistas de alto índice de impacto!

# re: Los centros de excelencia y las setas

14/05/2008 9:08 por Juan
Luis,

Tienes toda la razón sobre la existencia de areas muy buenas (voy a dejar de lado lo de excelencia, que el termino esta un poco raido) en Universidades españolas. Pero el problema es doble:

- esas areas normalmente funcionan igual que las otras, cada grupo se ocupa de meter a los suyos (con lo que conlleva de seguir trillando caminos ya andados, endogamia, etc)
- esas areas pesan exactamente lo mismo que las que no cuentan de cara al gobierno de la universidad (publica).

Y supongo que el mismo problema de areas de calidad muy diferente lo tienen tambien en otros paises. Si hiciesen lo mismo, también otras subirian y quiza nos quedasemos igual...

Juan

# re: Los centros de excelencia y las setas

14/05/2008 14:22 por Luis F. Rull
Totalmente de acuerdo. Lo que ocurre que con el nuevo sistema de selección del profesorado universitario el sistema irá a peor, que aunque parezca mentira es posible. Ni siquiera la teoría que alguién ha defendido por ahí será cierta: La existencia de dos tipos de Universidades, aquellas que formarán lo que antes se llamaban universitarios y las que formarán a los profesionales que necesitan una formación más "de andar por casa". La razón del fallo de esta teoría está en que TODAS las Universidades tienen la misma Ley, es decir, todos los candidatos a Rector tienen las mismas dependencias electorales.

# re: Los centros de excelencia y las setas

16/05/2008 5:46 por Oilarrak
Estoy de acuerdo con quién dijo, mas arriba, que algunos centros son "excelentes" antes de crearse. La excelencia se gana con los resultados de muchos años, no se obtiene por decreto de fundación. La U. Stanford o la de Cambridge o el EMBL no nacieron con el epiteto de excelentes, sino con el ánimo de llegar a serlos. A la vista está que lo han conseguido, pero han necesitado años, trabajo y visión de futuro. El problema en España ya ha sido mencionado pero creo que hay un punto que aún no se ha dicho: El movimiento de grupos de investigación entre las instituciones originales y las nuevas. Este movimiento me recuerda, por un lado, al juego de las sillas musicales y por otro al milagro de los panes y los peces: no hay nuevos grupos en los nuevos centros. Sólo hay los mísmos que estaban afincados desde hace años en otros centros, con el agravante de que éstos grupos en muchos casos tampoco abandonan el centro de origen, sino que duplican su presencia. El caso más surrealista es el de los famosos CIBER: no tienen sede física (lo cual no es problematico en sí) ni, lo que es realmente grave, personal propio en exclusiva (líderes de grupo), ya que los grupos están encabezados siempre por gente que ya tiene y mantiene plaza en el CSIC, la universidad o un hospital. Sin embargo se cuenta siempre como personal del CIBER a estos líderes. Esto no es exclusivo de los CIBER. Los demas nuevos centros de excelencia que yo conozco, sean quienes sean las instituciones a las que están adscritos, tienen en mayor o menor grado un nivel de grupos "compartidos" (léase duplicados) con otras instituciones, a veces a cientos de kilómetros de distancia. Si a ésto sumamos lo que ya se ha mencionado antes de que los grupos en los centros nuevos vuelven a hacer funcionar el sistema de adquisición de nuevos científicos como es tradicional en España ("vamos a ver si ya toca colocar a mi 'niño' -me deben suficientes favores-, que ya está crecidito y de paso aumento mi alícuota de poder al hacer más grande mi grupo con un nuevo titular") el resultado no puede ser más desalentador para quien quiere dedicarse a ésto profesionalmente. Francamente, comprendo la indignación de mucha gente. Yo mismo me indigno cada vez que se menciona que España va a ser una potencia en investigación porque se están abriendo muchos nuevos centros de investigación y se hace un "esfuerzo" en recursos humanos. Se estarán herniando, ¡vaya!
Cuando se vea que:
1.- Hay una oferta real y sustanciosa de puestos para nuevos líderes de grupo (no traslados ni promociones) en ausencia de aspectos como el "y tu de quien eres".
2.- Cuando el no llegar a líder de grupo no signifique que debas dejar la ciencia a los 40 años o aceptar puestos muy por debajo de tu nivel académico (e.g. técnico con grado de diplomado vs postdoc) con lo que ello conlleva económicamente, si llegas a esos puntos, y de dependencia con respecto a tu "jefe" si quieres no llegar a ellos.
3.- La gestión de los centros sea profesional en la mayoría de los casos (no asamblearia) y por tanto se les pida cuentas a líderes de grupo y directores por la labor realizada.
4.- Cuando los centros incentiven la jubilación anticipada (o el traslado) de los funcionarios que no llegan al nivel que se espera para cada centro y esto se acompañe de la apertura de una nueva plaza.
entonces me creeré que España está en el buen camino para que los centros de excelencia sean realmente de excelencia y que España sea igual (que no superior) al resto de los paises avanzados en ciencia. Si entonces quieren poner un centro en cada barrio, yo les aplaudiré.

Siento no dar mi nombre yo tampoco. Espero que lo entiendan

# re: Los centros de excelencia y las setas

20/05/2008 14:05 por Mari Sellers
Reflexiones
¿Es un centro de excelencia aquel en el cual un científico no publica nada por 7 años?
¿Aquel en el cual hay grupos por los cuales han pasado 10 estudiantes en 8 años y sólo uno ha conseguido una publicación?
¿Aquel que cambia las condiciones de promoción y estabilidad laboral después de la contratar a los jefes de grupo?

# re: Los centros de excelencia y las setas

03/07/2008 17:17 por insider
Este es un pais de mediocres, y por lo que veo que se respira (me impresiona que esto sea lo que se respira en la AACTE), no vamos a mejor.

Trabajo en un Centro de Excelencia. De no darse estas condiciones, simplemente no hubiese vuelto a España. Pero estos Centros lo que despiertan en la piel de toro, es lo más visceral y menos científico del mundo: envidia. Siempre que oigo a gente hablar sobre el CNIO, o sobre el CRG, los comentarios son muy españotípicos. Por ponerlo a modo de juego, os voy a poner un quizz. Cuales son las respuestas más típicas en España a frases como:

1) El Centro X genera papers en Nature por lo tanto:
(a) Vamos a cerrarlo.
(b) Vamos a hacer otros 10.
(c) El Director es un proxeneta.
(d) Los PIs no valen nada, en realidad son los investigadores a la sombra los que mueven los grupos

2) El Centro X gasta 15 millones de euros al año:

(a) Claro, si invirtiesen lo mismo en el mio estaríamos publicando Natures al mismo nivel.
(b) Mira el matao ese, ni en un Centro con 15 millones saca Natures.
(c) Bueno, son 15 millones, pero que pasa por ejemplo con los otros 100 millones que se lleva el Campus del Carlos III?

En fin, nada ha cambiado en los últimos años.

El problema que ha habido en España es que, efectivamente, se han generado muchos centros. No creo que nadie puede llamar al CICBiogune (Bilbao), CIPF (Valencia) o similares centros de excelencia. La diferencia principal entre un centro que funciona y otro que no, no es el dinero. Es simplemente que el Director tenga capacidad ejecutiva (algo que no pasa en el CSIC), y que esta figura sea un científico excelente y no simplemente bien colocado políticamente.

Pero si alguien, que se considera científico, considera que invertir en Centros como el CRG o CNIO es perder el tiempo, que se lo haga mirar.

Claro, sería mucho mejor dedicar ese dinero a financiar las Instituciones ya existentes que NO funcionan, que crear algo de 0 que funcione.

Mi visión es simple. Ójala semillas como las del CNIO o CRG hagan que en 10 años haya otros 10 centros iguales. Barcelona ya apunta maneras y otras semillas empiezan a florecer, esperemos que los envidiosos y quemados no tengan poder ejecutivo y no bloqueen este proceso. Sino, en el 2050 seguiremos con otro blog que se siga cagando en todo por lo mal que funciona el CSIC.

# re: Los centros de excelencia y las setas

08/07/2008 11:53 por Mark
hay de todo - además de poner unos centros nuevos buenos, lo que falta es que cierren los peores dos o tres centros de país. Una vez hecho esto, se verá como se ponen las pilas muchos otros...

# re: Los centros de excelencia y las setas

08/07/2008 13:01 por Hispanicus
Propongo un cálculo sencillo; si se pudieran llegar a saber todos los gastos de esos "centros de excelencia" (los sueldos de los más excelentes de sus miembros, por ejemplo, no se pueden conocer, a diferencia de lo que ocurre con el que cobra el presidente del Gobierno o cualquier ministro), y dividiéramos por la producción científica generada con esos gastos, nos asustaría saber a qué coste sale el kilo de Nature-Science-Cell. ¡Ah!, y todo con dinero público; únicamente son de perfil "empresa privada" los sueldos de las estrellas.
Otra paradoja: estos "centros de excelencia" se honran haciendo exigentes exámenes periódicos de productividad a sus miembros. No hace mucho uno de estos edenes de la ciencia hizo el suyo y condenó a tener que abandonar el centro a un par de jefes de grupo por "poco productivos" (de nuevo, mediante el cociente entre dinero recibido y productividad en forma de artículos generada). Lo más chusco es que de aplicarse ese criterio AL DIRECTOR DEL CENTRO, éste sería el primero que debería, de largo, marcharse por absolutamente improductivo (sin contar su elevadísimo sueldo, sumando por un lado becas, contratos y proyectos financiados obtenidos, dividido por artículos publicados (de cualquier "índice de impacto") y tesis doctorales leídas en su grupo); ocioso es decir que ese director sigue disfrutando de su privilegiada situación. Todos iguales...pero unos más que otros.
Saludos.

# re: Los centros de excelencia y las setas

09/07/2008 7:25 por Criticón
Insider es tan, tan brillante ("Este es un país de mediocres..") que por eso trabaja en un centro de excelencia; de no ser así no habría vuelto a España; elevemos plegarias por tan celeste acontecimiento que sin duda supondrá el aumento del prestigio de nuestro país como potencia científica. Insider es, además, brillante porque en su centro de excelencia pareja a la suya (a todas luces CNIO o CRG) se publican "Natures" (sic); no valen artículos en Science, Cell (o sus franquicias), Proceedings, EMBO Journal, etc.; las hasta hace cuatro días buenas revistas y actualmente de tercera fila ni las cito. La brillantez, el genio y, sobre todo, la originalidad resplandece broncíneamente en su texto: brillante y excelente, excelente de verdad, no es más que lo que aparece en Nature. Con tan firmes convicciones, ¿para qué no ya leer, sino siquiera considerar la información científica hecha pública en otra revista? Y la de tiempo que se ahorra no perdiéndolo con revistas de medio pelo que, por definición e impacto, no pueden contener nada que mínimamente satisfaga la exigencia de Insider y sus pares.
Sin esfuerzo, que para eso no tiene nada de mediocre, nos da la receta para tornarse excelente como él partiendo de la mediocridad: no se trata de dinero o de dinero nada más sino de "... simplemente que el Director tenga capacidad ejecutiva (algo que no pasa en el CSIC), y que esta figura sea un científico excelente y no simplemente bien colocado políticamente." ¿Está claro? Para satisfacción de "envidiosos y quemados" estaría bien conocer su opinión acerca de lo que se dice en el comentario anterior; tratándose posiblemente de "su" director, quizá lo conozca de primera mano.
Termina regalándonos su visión/deseo de genio, simple como él dice y propia de los que se bastan y se sobran leyendo Nature nada más: que en 10 años haya 10 centros más igual de excelentes que el suyo. El problema va a ser el presupuesto público para cubrirlo con el horizonte que se nos presenta. Esperemos que no ocurra, no vaya a ser que Insider emigre y deje a España científicamente en una confusa tiniebla. ¡Que le paguen lo que pida, por favor! Y sin exigirle un mejor manejo gramatical y sintáctico, que para eso es excelente.

# Datos, que deberían ser suficientes.

11/07/2008 5:02 por insider
FYI:

1) El presupuesto del CRG es 6 veces menor que el del Instituto de Salud Carlos III, y creo que el del CNIO es 5 veces menor.

2) El presupuesto del Biogune es idéntico al del CRG.

3) El presupuesto del CNIC es mucho mucho mayor que el de cualquier otro centro de España.

4) Solo por mencionar un caso, el CRG ingresa en proyectos 3 veces su presupuesto (que, por cierto, no paga el estado...)

5) El presupuesto del Campus del Carlos III (Sanidad) es de 120 millones de euros, de los que 16 creo van al CNIO y 20 al CNIC, pero... ¿alguien se pregunta que pasa con los otros 84 M?


Pero claro, todos estos centros extra no publican en las mejores revistas, ni están sujetos a evaluación por méritos. Así que esos no son los que despiertan ENVIDIA (no hay que elaborar más para explicarlo).

El problema no es invertir en centros de excelencia, el problema -insisto- es hacer edificios (que de eso en España sabemos un rato) sin un plan estratégico claro. En españa no es precisamente en ladrillo en lo que hay que invertir, sino en personas. Centros sobran y, como dice Mark, avanzaríamos más cerrando alguno (a ser posible con la gente dentro).

La transición más importante que queda por hacer en este país es la de aprender, de una vez por todas, que a los científicos hay que pagarles en función de lo que valen (desde técnicos, a director de centro). Para eso habrá que lidiar con Universidad, CSIC, etc... en los que en la mayoría de los casos impera el "café para todos", y muchos pasan una mala noche cuando se enteran de que un colega suyo ha conseguido un sobresueldo porque le va bien.

Y no te preocupes Criticón, si con la nueva ley de agencias realmente hay margen para pagar por productividad variable, por fin cobrarás más acorde a lo que produces, sean Natures, EMBOs o International Journal of Microcephaly. Si ese día llega, te imagino poco después volviendo a disparar en los foros tus "resplandece broncíneamente" hasta que vuelvan a igualar tu sueldo al de los compañeros que sean mejores que tu.

A ver si entre todos se consigue desfuncionariar este país de una p vez.












# re: Los centros de excelencia y las setas

11/07/2008 7:06 por Criticn
No tiene sentido, y con esto cierro por mi parte el debate, discutir razonablemente con gente tan embrutecida que su única aspiración es colocar papel en revistas de alto índice de impacto. También me parece que no puede haber mejor y más socorrido baremo para los mediocres que el que les den hecho a la vez el criterio y la evaluación de, nada menos, que la información científica, algo que debería ser puro y continuo debate y discusión, en forma de un número redondo, preciso, sin matices; así están relevados de entender y evaluar por ellos mismos qué aporta o deja de aportar un conjunto de experimentos racionalmente desarrollados. Es claro que el mundo está globalizado y la idolatría por las marcas llega desde la ropa hasta las revistas y laboratorios; y de la misma manera que la marca de la ropa, por ejemplo, ha generado una multinacional de la falsificación, la impactolatría y el "publish or perish" ha llevado al evidente e inocultable fraude científico, del que se habla mucho menos de lo que se debería; a quien aún no lo haya hecho le recomiendo que lea la información que daba la venerada Nature hace un par de semanas acerca del nivel de falsificación que hay en la literatura científica, singularmente en "biomedicina", qué casualidad.
La sugerencia de cerrar laboratorios enteros "(a ser posible con la gente dentro") no merece, aparte de un profundo desprecio, otros comentarios: desde luego a algunos se les ve el pelo de la dehesa.
No discutiré las cifras entre centros porque no es materia de mi interés pues soy un científico y no un gerente o un contable. Lo que desde luego no es cierto es que el CRG no se mantenga de dinero público pues su presupuesto lo cubre la Generalitat de Cataluña que, conforme a nuestro sistema político, ES ESTADO mal que les pese a los de todos conocidos. Mentir está mal y además es muy feo.
Al final de su vamos a llamarle razonamiento, el pobre Insider no da una; pero es que ni una. Yo también trabajo en lo que todos están de acuerdo en llamar centro de excelencia aunque tal vez por exceso de modestia me avergüenza proclamarlo por aquello de que presumir mucho de algo sugiere las propias carencias. No soy funcionario ni aspiro a serlo, lo que supongo me libraría de ser encerrado vivo en los edificios que este gigante de la tolerancia cerraría en la mejor tradición hitleriana. Aunque no tiene ni idea de mi sueldo, Insider habla con desparpajo de ello: es la temeridad propia del ignorante. No diré más que, como salario público que percibo, me sonrojaría demandar más por mi "excelencia". Eso se hace con el capital privado pero no con el público; si tan buenos y útiles son para la sociedad estos centros de excelencia, ¿por qué no atraen la inversión privada y, entonces sí, pedir cabalmente desigualdades salariales por méritos?
Acabo. Estoy tan equivocado que sigo creyendo que la productividad (vaya término para hablar de Ciencia) fuera bueno medirla por aportaciones realmente originales mejor que por repeticiones de temas a la moda. Pero eso es pedirles demasiado a los mediocres con tendencia a la microcefalia.

# re: Los centros de excelencia y las setas

13/07/2008 4:57 por insider
Para el resto espero que los datos sean iluminadores, no es un problema de apostar por centros de excelencia, sino de llamar así a un buen número de ellos que se llevan incluso más dinero pero que no hacen nada. No veo nadie por aquí metiendose con los Valentin Fuster (CNIC), Jose María Mato (Biogune), Ruben Moreno (CIPF), que manejan los mismos presupuestos que los "star scientists" pero que como no producen nada son inertes. Obviamente estos al no producir no generan la obvia respuesta visceral.

Sobre lo de "publish or perish"... en fin, que si, que es buen debate de café con colegas, y está claro que la ciencia original -independientemente de donde se publique- debería ser premiada. El problema es que no creo que la "ciencia original" haya florecido con el modelo CSIC/Universidades que hemos tenido hasta ahora... Pero esta conversación es demagogia absoluta. No creo que nadie crea que Luis Serrano, p.ej., sea un paperologo estrícto, pero nadie duda de que es un científico excelente. El problema es que el argumento sirve para disfrazar la mediocridad, "echando balones fuera".

En fin, yo también concluyo porque el Reverendo James sigue aprovechando su columna para hacer demagogia barata.

# re: Los centros de excelencia y las setas

14/07/2008 6:36 por Uno del resto
Sigo con interés el debate, algo áspero a ratos. Los participantes parecen ser gente del oficio (algo que fui y ya no soy) y no espectadores externos interesados en la materia pero no profesionalmente dedicados a ella. Estoy en parte de acuerdo con Criticón respecto a esa tendencia bursátil (por usar una metáfora) de medir la calidad científica de manera exclusivamente cuantitativa abusando del índice de impacto: el mismo Eugene Garfield, "padre" del "citation index" y fundador del ISI hace tiempo que está horrorizado del uso (más bien abuso) que se está haciendo de su criatura, empleándola como valor absoluto. Ciertamente me parece no ya pobre, sino que puede ser tremendamente injusto además de muy peligroso. Creo que la calidad de un "paquete" de información científica plasmado en una publicación (la que sea) únicamente puede ser estimada con el paso del tiempo: si aportó una idea nueva que abrió nuevos espacios de investigación o si era reproducible al menos en sus ejes fundamentales, por decir dos que me vienen ahora mismo a la cabeza; algo que requiere tiempo y que me parece incompatible con el "publica o muérete", especie de ley del más fuerte que impone con firmeza, pero con muy pocas luces, la producción estajanovista de información científica que difícilmente puede tener rigor y reproducibilidad; con demasiada frecuencia estamos comprobando, no conjeturando, que son algo mucho peor que poco rigurosas o reproducibles. Y no me parece un "debate de café" considerando los índices de fraude científico que se empiezan a conocer y que revelan que no estamos ante una anécdota estadísticamente despreciable. Nature y Science han alertado repetidas veces de ello como algo que no se puede ignorar ni tomar a broma.
Coincido con Insider con que el modelo CSIC-Universidades que hemos padecido y padecemos sea la mejor estrategia para desarrollar una ciencia con unos mínimos de calidad. Sin embargo Antonio García-Bellido, Ginés Morata, Margarita Salas, Eladio Viñuela, David Vázquez eran o son miembros del CSIC; no son los únicos. Además de sus aportaciones científicas, crearon escuela.
Dicho esto, creo que denunciar que índice de impacto SIEMPRE sea lo mismo que calidad no es "echar balones fuera" ni que defienda la mediocridad. Lo mediocre, cómodo e injusto quizá es hacer de ellos términos equivalentes. Como propone lúcidamente Insider, prémiese la ciencia de calidad esté donde esté publicada.
Un saludo a todos.
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