LoginRSS 2.0 Feed

De científicos a plumillas

Enviado el jueves, 12 de febrero de 2009 5:05

El programa Mass Media Science and Engineering Fellows de la American Association for the Advancement of Science proporciona a científicos e ingenieros que están trabajando en Estados Unidos la oportunidad de pasar un verano haciendo de becarios en la redacción de medios de comunicación de gran calibre, como Los Angeles Times, o en emisoras locales de la prestigiosa National Public Radio.



María José Viñas

El programa Mass Media Science and Engineering Fellows de la American Association for the Advancement of Science proporciona a científicos e ingenieros que están trabajando en Estados Unidos la oportunidad de pasar un verano haciendo de becarios en la redacción de medios de comunicación de gran calibre, como Los Angeles Times, o en emisoras locales de la prestigiosa National Public Radio.

 Estas becas llevan funcionando más de tres décadas y han permitido a centenares de científicos e ingenieros tanto reorientar su carrera profesional (pasándose del laboratorio a la redacción de algún medio de comunicación) como perfeccionar sus dotes de comunicación para así poder transmitir mejor la importancia de su ciencia al público, o ser más persuasivos al intentar promover políticas científicas.

La organización científica para la que trabajo patrocina a un AAAS Mass Media Fellow al año (y en tiempos de vacas gordas, llegó a pagar por dos, pero ahora no está el patio como para ir dando dinero a diestro y siniestro), así que a cambio, nos dejan elegir a qué científico de nuestra especialidad (ciencias de la tierra y planetarias) consideramos que se le debería dar la beca. Así que la semana pasada me tocó evaluar quince solicitudes de gente muy brillante que quiere mejorar sus habilidades como comunicador científico.

El formulario para solicitar esta beca es exhaustivo; se requiere al solicitante rellenar una sección de preguntas cortas, adjuntar el currículum, más una trascripción de las notas obtenidas en la universidad y al menos una muestra de sus capacidades escritoras (de estilo libre, no hace falta que haya sido publicada), y proporcionar tres cartas de recomendación. Además, los solicitantes deben seleccionar un artículo científico que haya sido publicado en los últimos seis meses y escribir una historia destinada al público general sobre la investigación allá descrita.

Ya he mencionado que los quince candidatos que me tocó evaluar este año eran, en su inmensa mayoría, sobresalientes. Casi todos habían acabado su doctorado, o estaban en las etapas finales, en instituciones como Yale y Stanford. Una de las solicitantes venía muy recomendada por Jeremy Jackson, uno de los mejores ecólogos marinos actuales. Otra había tomado clases de escritura con Carl Zimmer. Los había con artículos publicados en Science, con experiencia en educación tanto en su país como el extranjero, con currículums académicos en los que no figuraba ninguna nota que no fuera un excelente. Como todos ellos parecían ser espléndidos científicos (o por lo menos, mucho mejores investigadores de lo que yo nunca llegué a ser), decidí concentrarme en la calidad de su escritura.

Cada maestrillo tiene su librillo, y el mío básicamente me indicaba que la sección de preguntas cortas era de las que mayor peso tenía. ¿Por qué? Básicamente, porque aquel que consigue captar la atención de un lector en solo dos parágrafos (recalco; dos parágrafos. Una candidata rellenó seis hojas para contestar siete preguntas y con ello perdió muchos puntos) apunta maneras de gran escritor.

Hubo un solicitante que se ganó mi corazón con una simple anécdota. En respuesta a la pregunta “¿Por qué tú, científico o ingeniero, quieres participar en este programa?”, escribió: “Hace mucho que me preocupa la separación cultural entre científicos y no científicos. Me desanimé mucho cuando, durante la campaña presidencial, John McCain y Sarah Palin recibieron grandes aplausos al mofarse de la idea de destinar dinero público a la investigación científica. (…) En general, encuentro preocupante que sea perfectamente aceptable, incluso para gente con educación universitaria, profesar ignorancia e ineptitud para las matemáticas y la ciencia. Además, hay científicos que ni se esfuerzan en explicar al público lo que hacen. Por ejemplo, en una conferencia de astrofísica a la que fui el año pasado, me encontré con unos colegas que se estaban burlando de un conocido suyo que creía que los astrónomos tienen que viajar al espacio para utilizar el telescopio Hubble. En vez de encontrarlo gracioso, creo que mis colegas deberían estar preguntándose por qué alguien que demuestra tener cierto interés por la astronomía desconoce cómo se opera uno de los instrumentos que más éxitos ha cosechado en nuestro campo. Al fin y al cabo, el Hubble, como tantas cosas más en la investigación científica, depende del dinero de los contribuyentes, y nosotros los miembros de la comunidad científica deberíamos sentirnos más obligados a utilizar nuestros conocimientos y autoridad para transmitir al público el conocimiento extraído de nuestros experimentos.”

Me hubiera encantado que este joven astrofísico, con estas ideas tan acertadas sobre la importancia y la obligación moral de la comunicación científica, se hubiera llevado la beca pagada por mi organización, pero su competencia era feroz. En total, este año se repartirán solo 14 becas entre los 135 solicitantes. Y como tantos otros programas educativos, el AAAS Mass Media Science and Engineering Fellows peligra con la crisis económica, pese a la importancia crucial de invertir en la formación de profesionales que ayuden a cerrar la brecha entre las famosas dos culturas.


Compartir:

añadir a furl añadir a del.icio.us añadir a technorati añadir a blinklist añadir a digg añadir a google añadir a stumbleupon añadir a yahoo añadir a meneame ¿Qué es?

Comentarios

# re: De científicos a plumillas

12/02/2009 7:55 por ARC
“Además, hay científicos que ni se esfuerzan en explicar al público lo que hacen.” Leyendo estas razones me pregunto si es que se ha vuelto obligatorio tener que estar continuamente explicando qué hacemos los científicos y a qué destinamos los recursos públicos para “justificarnos” ante la sociedad. ¿Qué hay que justificar? ¿Se justificaba a diario Alexander Fleming por su dedicación a la bacteriología? ¿No estaba más que “justificado” su trabajo? Hasta donde sé, el desarrollo de los antibióticos se llevó a cabo en laboratorios, no en las redacciones de los periódicos ni siquiera en los comités editoriales de las revistas científicas. Cuando comencé a dedicarme profesionalmente a la ciencia no había, o yo desde luego no la percibí, esa obligación “moral” de estar dando explicaciones casi a cada momento; personalmente me hubiera planteado en serio dedicarme a una profesión con una componente pública tan demandada de un tiempo acá. Creo que ése es uno de los problemas más graves que tiene hoy en día la ciencia, en particular la biología. No me opongo a que haya divulgación científica pero sí entiendo que es un error la continua publicación de “noticias científicas” que suelen no tener la menor importancia. También me parece que si muchos científicos hablaran menos y trabajaran más la cosa andaría mucho más derecha.

# re: De científicos a plumillas

18/02/2009 17:37 por MJ Viñas
A ARC:

"Just how important is public communication? Presidential Science Adviser John Holdren believes that scientists should devote 10% of their time to talking to the public about matters of science and policy, especially in the area of energy and climate. That's what he urged in the conclusion to his 2007 AAAS Presidential address and again last year at the energy summit sponsored by the National Academies. From the report to that summit:

"I suggested in my AAAS presidential address last year that everybody in the science and technology community who cares about the future of the world should be tithing 10 percent of his or her time to interacting with the public in the policy process on these issues...if all us just got out to the public more and talked to policymakers more, we would get more of this done."

(Extraido de http://scienceblogs.com/framing-science/2009/02/holdren_scientists_should_spen.php)
Enviar Comentario
Titulo
 
Nombre
 
Correo electrónico
Comentario  
Por favor, escriba el código que ve a su izquierda (en mayúsculas):